Las barberías siempre han sido más que simples lugares para un corte moderno o una línea marcada. Durante generaciones, han servido como espacios comunitarios de confianza, donde las conversaciones fluyen libremente, donde se dan consejos y donde las personas se sienten seguras. Ahora, en Portland, se están convirtiendo en algo aún más poderoso: centros de apoyo para la salud mental.










