Ejercicios para calmar el cuerpo y la mente

¿Has sufrido un ataque de pánico o ansiedad intensa?

¿Te has sentido perdido/a en ese momento, sin saber qué hacer para sentirte mejor?

Te invitamos a conocer estas ejercicios para calmar el cuerpo y la mente que hemos listado a continuación. Estos ejercicios ayudan a manejar el estrés, la ansiedad intensa y las emociones abrumadoras.

Estas prácticas te ayudan a alejarte de pensamientos intrusivos o sensaciones intensas y a enfocarte en el momento presente. Esto puede ayudarte a tranquilizarte y a buscar apoyo adicional si lo necesitas.

  • Ejercicio 5-4-3-2-1 Este ejercicio te ayuda a enfocarte en lo que te rodea usando tus sentidos. La idea es poner atención, con calma, a detalles que normalmente pasamos por alto, como sonidos lejanos o la textura de un objeto. Referencia
    • 5 cosas que puedes ver
      • Busca pequeños detalles, como un patrón en el techo, la forma en que la luz se refleja en una superficie, o un objeto que nunca habías notado.
    • 4 cosas que puedes sentir
      • Nota la sensación de tu ropa sobre el cuerpo, el sol en la piel o la silla donde estás sentado/a. Puedes tomar un objeto y fijarte en su peso, textura y forma.
    • 3 cosas que puedes escuchar
      • Pon atención a sonidos que normalmente ignoras, como el tic-tac de un reloj, el ruido lejano de los carros o el viento moviendo los árboles.
    • 2 cosas que puedes oler
      • Observa los olores a tu alrededor, como un aromatizante o el pasto recién cortado. También puedes buscar algo que tenga aroma, como una flor o una vela sin encender.
    • 1 cosa que puedes saborear
      • Ten a la mano chicle, un dulce o un snack pequeño. Colócalo en tu boca y concéntrate en el sabor.
    • Respiración profunda Referencia
      • Es una de las herramientas más efectivas. Respirar despacio y con atención puede ayudarte a volver a conectar con tu cuerpo y a calmar tu sistema nervioso.
    • Respiración en caja (respiración cuadrada)Referencia
      • Este ejercicio es fácil de aprender y útil en momentos de estrés, cuando necesitas volver a centrarte o mejorar tu concentración.
      • Cuatro pasos para practicarla:
        1. Inhala lentamente contando hasta 4. Siente cómo el aire entra a tus pulmones.
        2. Mantén la respiración por 4 segundos.
        3. Exhala lentamente por la boca durante 4 segundos.
        4. Espera otros 4 segundos antes de volver a inhalar.
        5. Repite este ejercicio hasta que te sientas más tranquilo/a. Incluso 30 segundos de respiración profunda pueden ayudarte a sentirte más relajado/a y con mayor control.
      • Mover el cuerpo Referencia
        • Los ataques de pánico activan una respuesta de estrés en el cuerpo. Esto puede hacernos sentir ganas de huir, sentir enojo o agitación, o incluso quedarnos paralizados/as.
        • Mover el cuerpo ayuda a liberar esa tensión acumulada y puede detener o disminuir un ataque de pánico.
        • Algunas ideas incluyen caminar, correr en el mismo lugar o hacer saltos. También puedes poner música y bailar, lo cual es muy útil para muchas personas. Tener una lista de canciones que te den calma puede ayudarte en momentos difíciles.
        • Si te sientes paralizado/a, comienza poco a poco: mueve los dedos de los pies, coloca los pies firmes en el suelo o súbete y bájate de puntillas varias veces. Otro ejercicio útil es pararte con ambos pies bien plantados mientras mueves los brazos de un lado a otro suavemente.
        • Si estás en un lugar donde no puedes levantarte, frotar o masajear suavemente los lóbulos de las orejas puede ayudar mucho a tranquilizarte.
      • Recorrido corporal Referencia
        • Este es un ejercicio de atención plena que puede ayudar a manejar ataques de pánico. Busca un lugar cómodo para sentarte o recostarte; incluso puedes acostarte en el piso.
          1. Cierra los ojos y empieza a respirar más despacio y profundamente, llevando el aire al abdomen.
          2. Comienza por la cabeza y observa cómo se siente. Nota si puedes relajar los músculos.
          3. Continúa bajando por el cuerpo, dedicando uno o dos minutos a cada parte, notando cualquier molestia o tensión.
          4. Sigue respirando profundo. Si sientes dolor, imagina que al exhalar lo liberas del cuerpo.
          5. Es normal que aparezcan pensamientos; solo obsérvalos y déjalos ir.
          6. Al terminar, quédate un momento observando cómo se siente tu cuerpo ahora en comparación con el inicio.
          7. Tómate un momento antes de abrir los ojos.